Custodia de menores con abuso de sustancias por parte de los padres
Los problemas de abuso de sustancias pueden desempeñar un papel fundamental en un proceso de divorcio en lo que respecta específicamente al derecho de un progenitor a la custodia de los hijos y al régimen de visitas. En general, este abuso de sustancias puede influir enormemente en la perspectiva de lo que es mejor para el niño.
En el momento en que un progenitor lucha contra el consumo de drogas ilícitas, su patria potestad puede verse modificada. Durante un divorcio, un tribunal puede denegar la tutela a un progenitor si tiene problemas de drogadicción o adicción sin tratar. El tribunal puede poner fin a sus derechos parentales totalmente en el caso de que no aborden sus problemas con las drogas. Buscar tratamiento suele ser clave para asegurar la custodia y la patria potestad.
Cómo afecta a la custodia
En la mayoría de los casos, los tribunales deciden la custodia en el momento del divorcio. A un progenitor que consuma drogas ilícitas se le puede denegar el privilegio de participar en el cuidado de su hijo, en caso de que consuma drogas. Del mismo modo, el tribunal puede retirar la tutela legal a un progenitor, si éste no busca asesoramiento por abuso de sustancias. Si los padres comparten la custodia, los tribunales pueden cambiar su orden para dar al padre con problemas de abuso de drogas la custodia exclusiva del niño.
Cómo afecta a las visitas
Si uno de los progenitores tiene adicción a las drogas, el progenitor con la custodia tiene la capacidad de denegar las visitas al progenitor con una enfermedad adictiva. También puede exigir que el progenitor se someta a pruebas de drogas antes de visitar al menor.
Modificación de la custodia y las visitas
Cuando la custodia y el régimen de visitas del progenitor se modifican para reducir el tiempo entre el menor y el progenitor debido a problemas relacionados con las drogas o el alcohol, el tribunal suele ordenar al progenitor que asista a reuniones o centros de rehabilitación. Si el progenitor está recibiendo tratamiento, las visitas pueden estar disponibles, pero sólo mientras el progenitor esté en tratamiento. El tribunal puede devolver las visitas y la custodia al progenitor una vez que haya completado con éxito la rehabilitación. Si el progenitor no completa la rehabilitación, el tribunal puede ordenar un cambio permanente de la orden que conlleve la pérdida de la custodia y del derecho de visita.

